2/10/09

Violadores de culto

Uno no puede dejar de sorprenderse ante ciertos manifiestos, cartas de apoyo y demás muestras de solidaridad que diversos colectivos publican cuando algún amiguete está en apuros. Colectivos, por otra parte, compuestos habitualmente por privilegiados y subvencionados que bien poca solidaridad o ayuda necesitan. Como casi siempre, llueve sobre mojado.

Viene esto a cuento de la disputa mediática que ha causado el “caso Polanski”. Como es tema conocido, sólo avanzaré que Roman Polanski, ciudadano francés nacido en Polonia, parece ser tuvo un encuentro sexual no consentido con Samantha Gaymer (Gayley de soltera) cuando ésta contaba 13 años. No voy a entrar en la veracidad o no de la acusación, simplemente dejar claro que Polanski se declaró culpable y que huyó sin haberse finalizado el proceso. Esto significa que es prófugo de la justicia estadounidense y ésta, cumpliendo con su función, dictó una orden de arresto contra él. Tal orden se ha ejecutado en Suiza, hace unos días, donde el director iba a asistir un acto conmemorativo de su carrera artística.

Diversos miembros de la industria del cine y la cultura no han dudado en defender a Polanski ante lo que consideran un atropello. Una lista de personajes como Bellucci, Almodóvar, Scorsese, Allen o Wenders entre otros firmaron una petición de liberación. Estas y otras personas justifican su apoyo por diversos motivos: en primer lugar el tiempo pasado desde que sucedieron los hechos, hace ya 32 años. Otro sería que la víctima ha perdonado públicamente a Polanski. Uno más, que la justicia de EEUU no tiene por qué intervenir contra un ciudadano europeo.

Como tantas veces, me es difícil distinguir si es la ignorancia o es la infamia lo que alimenta tales razones. Me cuesta creer que personas supuestamente cultas puedan declarar cosas como "Deploro, denuncio y me aterra este modo de hacer justicia a la americana...no tiene nada que ver con los cargos de los que se le acusa a Polanski... Polanski ha vivido los últimos 31 años en Francia y eso no significa que los franceses estén a favor del abuso de menores. También hay que destacar que la víctima de tales abusos pidió hace años que se le retiraran los cargos. La forma en que se ha llevado a cabo esta detención es inadmisible. Recordemos que Polanski es un ciudadano francés y que estamos en Europa", tal y como ha hecho Almodóvar. O ya rozando el surrealismo: "Ha sido una especie de acoso y persecución y, aunque no conozco los detalles del caso, me parece que hay asuntos más importantes que atender", según Sánchez Arévalo. Los hay aún peores, pues tuve que escuchar a Fernando Trueba en la televisión decir que lo mejor que podían hacer los americanos era soltarlo y ofrecerle dirigir sus películas en EEUU, a ver si así hacían algo bueno y no la basura que hacen. Sin comentarios.*

Veamos por qué no se sostiene ninguno de los argumentos aducidos en defensa del director. En primer lugar el tiempo que ha pasado desde que Polanski cometió el supuesto delito: Polanski llevó a cabo los hechos por los que se le acusa en Los Ángeles, EEUU, así que ha de juzgársele según las leyes estadounidenses. Algo que desde luego él sabía, como debería haber sabido que mantener relaciones sexuales con una adolescente de 13 años era y es delito aunque tales relaciones sean consentidas. Por lo que he leído, las leyes del estado de California no contemplan la prescripción de este tipo de ilícitos, así pasen treinta o cincuenta años el delito cometido no ha prescrito y Polanski seguirá siendo prófugo de la justicia de los EEUU. Dado que el tratado de extradición con EEUU permitía, y obligaba, a las autoridades jurídicas suizas a arrestar y entregar a Polanski, eso es lo que han hecho: cumplir con la legalidad vigente. Con este mismo argumento se desmonta la supuesta injerencia jurisdiccional de EEUU.

El otro motivo, quizá el más aducido, es que la víctima ha perdonado públicamente a Polanski y que incluso existen grandes dudas sobre si realmente fue una violación o hubo consentimiento. Ambas cuestiones son perfectamente indiferentes al asunto que estamos tratando. Respecto al perdón de la víctima, es labor del juez determinar si supone eximente o atenuante en algún grado, y desde luego no supone la paralización del proceso. La justicia tiene como función retribuir el daño sufrido por la víctima en lo posible, desde luego, pero también tiene otras, como la de prevención del delito. Tal prevención exige la persecución del delito por sí mismo, siendo indiferente a este respecto el perdón de la víctima pues el daño no se causa sólo a ésta sino al orden social. En esencia, nadie está por encima de la ley y todos deben cumplirla o ser castigados por su incumplimiento, más allá de los sentimientos de odio o perdón que tenga la víctima hacia el delincuente.

Respecto a si fue o no fue violación, es un extremo que habrá de dictaminar el juez al finalizar el proceso. De hecho, parece ser que ya se había determinado el delito como relación sexual ilícita con una menor, no como violación, antes de que Polanski decidiera darse a la fuga tras llegar a un acuerdo económico con los padres de la niña.



*Bueno, sí, un comentario me voy a permitir: no sé cómo Trueba se atreve a balbucear tamaña osadía. Qué más quisiera él ser el limpiabotas de tipos como Eastwood, Allen, Scorsese, Spielberg, Haggis, Cohen, Fincher, Docter, Lee, Tarantino y un largo etcétera de directores americanos en activo.
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5 comentarios:

Ender dijo...

Muy cierto.

Las reacciones de esta gente son vergonzosas e injustificables.

García dijo...

Una aclaración sobre la prescripción. No sé cómo funciona la prescripción de delitos en California (y no tengo ni tiempo como para ponerme a buscar legislación y jurisprudencia al respecto), pero en España aquella se interrumpe cuando el procedimiento se dirija contra el culpable, y sólo volvería a contar cuando se paralice el procedimiento o éste termine sin condena (art. 132.2 CP).

Si la ley californiana contempla la prescripción (en los casos en que exista) de forma similar, el delito no habría prescrito, aunque hubiese plazo de prescripción (tú señalas que no lo hay), puesto que el procedimiento fue iniciado y, según he leído, no quedó paralizado durante los 32 años de ausencia.

Esto debería valer para acallar a los que dicen que "es injusto que te condenen después de tantos años". Y es que, hombre, una cosa es que cometas un delito y pasen los años pensando que nadie te ha visto y otra que, cuando la Justicia te persigue, te escapes con la esperanza de que el delito prescriba antes de que te pillen.

No olvidemos que la prescripción se introduce en los ordenamientos penales como garantía de la seguridad jurídica (i.e., para proteger la previsibilidad por parte del ciudadano de la actuación de de los poderes públicos) y no para proteger al prófugo que ya sabe que el poder público le persiguen.

Un saludo.

Demócrito dijo...

Cierto García, no había tomado en consideración ese aspecto. Gracias por comentarlo.

García dijo...

Quede claro, para evitar confusiones, que soy Mario. :-P

Demócrito dijo...

Lo había supuesto, pero creí que algún motivo tendrías para no utilizar tu perfil enlazado al blog.