10/5/09

¿Irracionalismo voluntario o bola de nieve desbocada?

Mi anterior entrada ha sido elogiada por Egócrata (cosa que le agradezco de veras) en un post titulado Irracionalismo voluntario. En él, Egócrata hace una interpretación de una parte muy concreta de mi entrada anterior, que me ha sorprendido un poco, pues a mi no se me había ocurrido considerarlo exactamente de ese modo. La cosa vendría a ser algo así: la actitud de los distintos actores que participaron (participamos) en la burbuja inmobiliaria se podría considerar de irracional "a propósito", a sabiendas, puesto que todos estaban ganando dinero. Y particularmente la del gobierno, de un "optimismo irracional" al proclamar el milagro español desoyendo las señales de alarma, "como una justificación gloriosa del status quo".


Citoyen le discute esta teoría en otra entrada ("Por qué nadie predijo la crisis III: ¿optimismo irracional?"), en la que generaliza el problema al de entender cómo se forman las creencias colectivas, los patrones de comportamiento generales a partir de ciertas actuaciones "descentralizadas". Citoyen nos habla de la formación de opinión como deseo de pertenecia a un grupo así como la confianza otorgada a ciertos referentes... e incluso mecanismos psicológicos o evolutivos como la disonancia cognitiva.


No es mi intención comentar el post de Citoyen, que trata un tema más profundo y general que el caso concreto de la burbuja inmobiliaria española, pero sí me gustaría hacer alguna matización. Aunque estoy de acuerdo parcialmente con alguna de las cosas que dicen ambos, creo que no hace falta ir tan allá para explicar el comportamiento de los agentes en la burbuja inmobiliaria española. Egócrata habla de optimismo irracional y, sí, ciertamente lo hubo entre muchos de los agentes implicados... Citoyen habla de disonancia cognitiva y, sí, muchos se dejaron arrastrar por la corriente generalizada de opinión ("los pisos no bajarán nunca", "nadie va a vender su piso por menos de lo que le costó", y cosas así...)


Mi problema con ambas entradas, sobre todo con la de Citoyen, es que parecen desprender (reconozco que por un sesgo de interpretación mío, no probablemente por la intención de los autores) una idea de "alucinación colectiva"... caricaturizando mucho, es como si todo el mundo, en el período de la burbuja, se hubiera dejado arrastrar por las promesas de luz y redención de una secta mesiánica... que sólo puede acabar en desastre, claro.

Pero no nos engañemos: la mayoría se vieron (nos vimos) arrastrados por los acontecimientos aun siendo hasta cierto punto conscientes de que el castillo de naipes podía derrumbarse en cualquier momento. Por eso yo hablaba de "inevitabilidad" en mi anterior entrada. Este tema sí que me fascina, ya lo he mencionado en algún post anterior sobre la crisis internacional: cómo los que lo vieron venir no pudieron saltar del barco a tiempo.


No creo que haga falta recurrir a muchos mecanismos psicológicos... no es que todo el mundo sufriera una especie de alucinación colectiva que le hiciera inmune a los peligros de quedar entrampado en la burbuja. Eso puede valer para algunos, pero una burbuja como ésta no se explica sólo por la actuación de un grupo demasiado ignorante, o inconsciente, o excesivamente osado con sus inversiones. No todo el mundo era inconsciente de lo que estaba pasando, y de lo que podía pasar. Sencillamente NO PODÍA escapar de esta dinámica: ¿qué incentivos tiene uno para ser el único que abandona una fiesta en la que todo el mundo está ganando (aparentemente... luego volveré sobre esto)?

Lo repito una vez más: el esquema de incentivos era tal que todos, absolutamente todos los agentes, PARECÍAN salir ganando: compradores de pisos, bancos, tasadoras, notarios, promotores, constructoras, empleados de la construcción, gobierno (vía impuestos, reducción del paro y asimilación de mano de obra inmigrante), ayuntamientos (cuyas necesidades no resueltas de financiación, para ofrecer servicios a los ciudadados, más allá de corrupciones evidentes, son bien reales...)

Y, no lo olvidemos, la mayoría de estos agentes ganaron, ya lo creo que ganaron... incluso los eslabones más débiles de la cadena, como luego se vió dramáticamente: trabajadores de la construcción, promotoras e inmobiliarias, particulares que compraron y vendieron cuando el precio aún estaba subiendo... todos ganaron en algún momento del ciclo... para todos ellos, no había ninguna "alucinación": si estás ganando dinero, ¿cómo vas a ser el único "tonto" que abandone la fiesta?

Es como si todos hubiéramos jugado a un juego consistente en dar un soplido a un globo para hincharlo cada vez más, y con cada soplido, uno trincaba dinero. Sí, es cierto que muchos inconscientes soplaban sin tener ni idea de lo que podía pasar... pero otros muchos sabían perfectamente lo que iba a pasar... aún así soplaron, en la esperanza de que no fuera su soplido el que hiciera estallar en globo. Y, la mayoría, teníamos razonables dudas sobre la cosa, pero no nos quedó más remedio que soplar, cruzando los dedos para apartarse de allí antes de que la cosa estallara.

Y a muchos les salió bien: a todos los que se apartaron con sus ganancias antes de que el globo estallara. ¿A quién le salió mal, entonces?: a los últimos que llegaron, a los que les estalló el globo en pleno soplido... ¿y sólo a esos??? No, por desgracia no sólo a esos. Porque el problema de esta metáfora es que muchos agentes, no es que estuvieran ganando dinero directamente, sino que estaban ADQUIRIENDO UNA DEUDA. Y el que no midió bien sus riesgos, que fueron muchos, y no sólo particulares, sino también inmobiliarias y bancos, ahora están entrampados hasta las cejas.

Qué ironía: parte de la alucinación colectiva se materializaba en la frase: "utiliza tus ahorros para comprarte una casa, que eso sí es una gran inversión"... efectivamente, era como una inversión en bolsa, ASÍ DE ARRIESGADA, ASÍ DE VOLÁTIL, y como toda inversión en bolsa, puede subir, puede bajar, y se puede desplomar. Por lo que ahora, muchos "inversores" han perdido dinero... han comprometido sus ahorros de toda la vida en una casa que pronto valdrá la mitad. Y la cosa no irá del todo mal si sólo compraron para vivir en ella y mientras no se queden en paro...

Se me ocurren dos preguntas, para finalizar el comentario.

- Se ha destruido riqueza. ¿Es lícito pedir cuentas a alguien?
Está claro que muchas de estas inversiones, fallidas, no eran inconscientes ni inocentes... muchos de los que han perdido en este juego tendrán que pagar las consecuencias sin más. Esto lo explica mucho mejor que yo Kantor en este post, y Michael Boldrin en este artículo: es imprescindible que los leáis.

¿Y para los trabajadores que quedan en paro y las pequeñas empresas arruinadas, para los que no manejan este tipo de información? ¿Es lícito pedir cuentas a los gobiernos de turno? ¿Podían hacer algo los gobiernos, cuando el paro se estaba reduciendo tanto (incluido el inmigrante) y los indicadores parecían ir tan bien?

- ¿Son suficiente los indicadores y señales de alarma que se utilizan habitualmente?
Citoyen dice en su post que "todo esto ocurrió porque los datos eran ambiguos".
No me parece suficiente justificación. Si los datos eran tan ambiguos, si los indicadores eran tan interpretables... HAY QUE CUESTIONARSE LOS INDICADORES. Y a quien los interpreta. Si no, todo esto volverá a pasar.

Dejemos ambas cuestiones para otro post, o para las aportaciones del simpático lector.

11 comentarios:

Citoyen dijo...

Vale, a vuelva pluma:

Mi post trataba más de explicar por qué había tanta gente lista diciendo que las cosas iban bien que por qué hubo una burbuja inmobiliaria; eso es otro asunto.

Esto es algo que hay que ver con datos que en la mano que yo no tengo, pero no creo que la mayoría de la gente haya salido ganando con esto (sino no habría un problema). Es cierto que hay un problema derivado de que todo el mundo tenía incentivos para seguir colaborando en ello, pero no creo que los implicados estuvieran "mintiendo" (los agentes económicos tal vez, pero los gobiernos, la prensa, y demás implicados es más dificil de justificar ese grado de "maldad"). Lo del globo que explicas es básicamente lo que decía en los posts sobre el esquema de ponzi, la hipotesis del mercado eficiente y las cartas magic (busca el enlace).

Puedes pensar en ello como un problema de información: normalmente hay canales para entender como están funcionando las cosas (los precios, los indicadores, etc,...), pero a) Esos indicadores están sujetos a interpretación (sino tendríamos ordenadores) y b) Esos indicadores tienen sesgos. cuando las interpretaciones y los indicadores de todo el mundo apuntan en una dirección, hay un efecto alucinación colectiva y un sesgo optimista.

¿Hay que cambiarlos? bueno, de eso se está hablando con el tema de las agencias de rating y la reforma de como se conduce la política monetaria (no fijarse sólo en la inflación sino también en la estabilidad financiera). El problema es que las burbujas son muy dificiles de detectar antes de que ocurran http://www.economist.com/displayStory.cfm?story_id=13527329

Ender dijo...

"Mi post trataba más de explicar por qué había tanta gente lista diciendo que las cosas iban bien que por qué hubo una burbuja inmobiliaria; eso es otro asunto."

Sí, lo sé. Por eso decía que no era mi intención comentar tu post, sobre todo porque el debate posterior entre Demócrito, Alberto Garzón y tú era demasiado profundo para un simple ingeniero como yo, ja, ja...

"pero no creo que la mayoría de la gente haya salido ganando con esto (sino no habría un problema)"

Totalmente cierto... muchos han perdido. Lo que quería decir es que la mayoría ganaron (o creyeron ganar) en algún momento del ciclo.. de hecho ese mecanismo es el que alimenta las burbujas. Si no fuera así, se desinflarían. (Por cierto, repasando los post que me enlazas, veo que tú ya hablabas brillantemente de ello hace tiempo, así que no insisto...)

"no creo que los implicados estuvieran mintiendo"

No... no pretendía dar a entender eso, sino más bien que todos nos vimos arrastrados hacia el abismo por una fuerza irresistible. Y esa "fuerza", como sugiere Egócrata en su última entrada, probablemente surge "a base de cientos de pequeños errores y desajustes en cientos de sitios en todo el mundo, que han acabado alineándose para crear un problema enorme" (le copio literalmente).

Pero sigo considerando pertinente mi pregunta sobre los indicadores y los datos... Dices que "las burbujas son muy dificiles de detectar antes de que ocurran"... bueno, quizá lo difícil es distinguir entre una pequeña burbuja sin importancia y una gran burbuja cuyo estallido puede ser devastador... y también identificar CUÁNDO puede estallar, y sobre todo QUÉ la puede hacer estallar. Sé que también tocas esos temas en tu entrada sobre las cartas magic, pero me gustaría seguir profundizando en el tema.

Saludos.

Balroth dijo...

Pues de verdad Democrito, no acabo de ver en que he gando yo con la famosa burbuja. Y yo y tanta gente como yo que lo unico que pretendiamos era comprar una vivienda en propiedad para vivir en lugar de pagar un alquilir demasiado alto para pagarle la hipoteca a los escasos propietarios que se atrevian a alquilar.

Por cierto aprobecho para saludar a Ender y decirle que a pesar de lo interesante del blog, no es para lectores ocasionales con poco tiempo libre a repartir entre muchas cosas, porque esta lleno de referencias cruzadas a otros blogs, contestaciones etc. que hacen pensar al lector que estas entrando en una conversacion de la que te falta el principio y el final.

Vamos en otras palabras, Democrito eres un pesao infumable... ja ja ja

Ender dijo...

Humm... Hola, Balroth, no sé si estás hablando con Demócrito, con Ender (yo) o con los dos... por si alguien no lo había notado, somos personas distintas: yo soy más guapo y de ciencias, él es más feo y de letras, je, je...

Respecto a tu comentario: efectivamente, tú, igual que yo y que cualquiera que se haya comprado una casa para vivir, no hemos ganado nada. Es más, cuando tratemos de vender nuestra casa nos daremos cuenta de que hemos perdido. Ganaron los que compraron y vendieron una casa en pleno ascenso de precios, pues se quedaron la plusvalía. Aún para éstos, si tienen una casa en propiedad, han perdido patrimonio indefectiblemente.... con el matiz de que esto es como si tienes acciones y éstas pierden valor: mientras no trates de convertirlas en efectivo, no habrás perdido dinero... tratar de convertir una casa en efectivo puede ocurrir porque quieres cambiarte a otra mejor, o porque pierdes el empleo y no puedes pagar la hipoteca, etc... situaciones que de hecho se están dando entre mucha gente.

Sobre lo de las referencias cruzadas, pido disculpas. Es cierto que muchas entradas (reflexiones) de este blog están originadas en otros que nos gusta consultar (que se pueden ver listados a la derecha), y entiendo que es incómodo para el lector ocasional. Pero no todas las entradas son así, así que te animo a que sigas visitándonos y participando en nuestro blog (si lo encuentras interesante, claro)!!!

Sobre lo de "Demócrito, eres un pesao infumable"... espero que ese comentario sí que sea de verdad para mi compañero de blog, je, je...

Saludos.

Ender dijo...

Coño, Balroth, no me había dado cuenta de quién eras, ladrón!!!!

Así me gusta, que te dejes caer por aquí de vez en cuando...

Demócrito dijo...

Balroth:

"Mi reino no es de este mundo. En verdad, en verdad os digo que yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque yo sé de dónde he venido y adónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy."

Demócrito dijo...

Y a ver si te curras un poco más tu blog, desgraciao, que llevabas meses sin colgar una triste foto.

P.S: ¿Para cuándo fotos de tías en bolas?

Alberto Garzón dijo...

Hola Ender,

Estoy de acuerdo en muchas cosas de las que dices, especialmente en algunas conclusiones, aunque difiero de otras muchas y particularmente de las interpretaciones.

Creo que deberías distinguir entre lo que son agentes económicos que necesitan de la ganancia para subsistir y de los que no. Es decir, entre las empresas y los consumidores o si eres más clásico entre el capital y los trabajadores. Porque los incentivos influyen de forma diferente en función del mecanismo de funcionamiento de cada agente, de su lógica.

Por ejemplo, claro que los bancos sabían donde se estaban metiendo cuando aceptaron riesgos excesivos. Pero aquí lo importante es la presión de la competencia. Por eso estos agentes se mueven en la frontera de la legalidad o la traspasan (paraísos fiscales, vehículos fuera de balance, etc.). No sé si eres economista pero es fácil de comprender. Imagina que el Banco Santander suscribe muchas hipotecas subprime con tipos ARM (que acabas pagando la mayor parte del principal de la deuda y los intereses a partir del segundo año), y que las vende titulizándolas (convirtiéndolas en activos líquidos por los cuales recibe dinero contante y sonante). Todo esto, en definitiva, se materializa en mejores resultados económicos (más activo en el balance) que atrae a los inversores (estamos en una época de capitalismo denominado financiarizado y caracterizado por "la creación de valor": lo único que importa es crear valor bursátil). Aunque el esquema se monte sobre unas hipotecas y sea endeble y muy arriesgado mientras no se mueva el piso por debajo (mientras no estalle la burbuja inmobiliaria, en el caso actual de EEUU) lo cierto es que Santander sacaría ventaja sobre BBVA, por ejemplo. La consecuencia es obvia: BBVA tiene que hacer lo mismo porque no quiere tener peores resultados económicos, perder accionistas y verse "vencido". Conclusión: los agentes económicos que viven de la ganancia y están sometidos a la presión de la competencia no actúan por valores morales, impresiones psicológicas o cualquier excusa, sino sencillamente siguen la lógica del sistema.

Pero, ¿hacen lo mismo los consumidores? La respuesta es no. Los consumidores no siguen la lógica de la ganancia, al menos mientas no sean empresas. Los consumidores buscan aumentar sus rentas por varios factores, sólo uno de los cuales es puramente psicológico: a) bajas rentas salariales (las rentas financieras complementan esas renta salariales), b) afán de lucro, propio de la sociedad actual y no de la especie humana, c) cesión ante presión del comportamiento empresarial, es decir, las facilidades que las empresas (bancos, inmobiliarias, constructoras) imponen a los consumidores.

Y esto último es consecuencia de algo muy sencillo y puramente económico: las empresas producen, y venden para poder volver a producir. Tienen que dar salida a su producción para regenerar el proceso. Si las rentas salariales no son suficientes, se facilita el endeudamiento: se bajan los tipos, se dan facilidades, plazos largos, etc. Pero no es puramente culpa de los consumidores (a los que no se les puede pedir que sean economistas racionales) sino que interiorizan las necesidades empresariales. La gente se endeuda para comprar el coche porque el coche es necesario hoy en día, porque la publicidad crea un patrón de consumo en el que lo hace "necesario" y porque sencillamente te lo meten en la casa con tal de sacárselo de encima.

Es importante no olvidar dos cuestiones: la lógica del sistema económico capitalista (que lo diferencia del feudalismo, por ejemplo) y la asimetría en el poder de las empresas y los consumidores.

A partir de ahí puede construirse una interpretación más consistente y menos errada. Un saludo.

Demócrito dijo...

Hola Alberto. Tengo mis dudas sobre si estás respondiendo a Ender en función de la respuesta que hice a tus comentarios en La Ley de la Gravedad. Lo digo porque somos dos, y quizá le pille esto a contrapié.

Alberto Garzón dijo...

Hola Demócrito. No, le estoy respondiendo a él sobre la base de este artículo que nos antecede aquí arriba.

Sobre tu apreciación, en lo fundamental estoy de acuerdo: es imposible conocer el todo sin analizar las partes y es imposible conocer las partes sin ver el todo.

Un saludo.

Ender dijo...

Hola, Alberto.

No, no soy economista, aunque créeme que me esfuerzo para comprender... la economía, porque a los economistas, es imposible, je, je...

Ahora en serio: está claro que no todos los agentes son iguales y responden a los incentivos de la misma forma. Mi entrada no hace la diferenciación porque creo que no es relevante para lo que yo quería exponer.
En el ejemplo que pones sobre los bancos, con el que estoy esencialmente de acuerdo, lo auténticamente importante no es que una entidad o dos emprendan por su cuenta actividades de elevado riesgo (titulización) para sacar ventaja sobre sus competidores... lo deseable del sistema en ese caso sería que dicha entidad fracasara en su intento o bien que triunfara si tuviera potra y lograra engañar a todo el mundo...vamos, como cualquier emprendimiento de dudosa legalidad y elevado riesgo.
El problema "interesante" es cuando en estas actividades se empiezan a meter prácticamente TODOS y por qué... entonces EL PAPEL DEL REGULADOR ES ESENCIAL, porque entonces el riesgo es sistémico, y por lo tanto potencialmente catastrófico.
Ni que decir tiene que ésto es lo que ha pasado en EEUU y otros países. Pero no en España, no lo olvidemos, porque aquí el Banco de España no permitió según qué operaciones, y no hubo titulización de activos ni hipotecas subprime.
Eso no quiere decir que los bancos españoles no relajaran el riesgo ni que muchos apostaran en exceso por el sector inmobiliario... el problema es que apostaron todos al mismo número... pero no sólo los bancos, TODOS LOS AGENTES (y por eso creo que no es importante hacer diferenciaciones en este caso) apostamos al mismo número: que los precios de la vivienda seguirían subiendo.
Por lo tanto, cuando dices:
"Conclusión: los agentes económicos que viven de la ganancia y están sometidos a la presión de la competencia no actúan por valores morales, impresiones psicológicas o cualquier excusa, sino sencillamente siguen la lógica del sistema."
... para mí dicha conclusión es extensible a todos los agentes... todos seguimos "la lógica del sistema", en un sentido amplio, cada uno en la medida de nuestras posibilidades, claro está.

Por eso no entiendo tus últimos párrafos, los referidos a los consumidores... perdóname, pero creo que es sesgada, y sobre todo que no conduce a nada, esa consideración de que el capital (las empresas) engañan y engatusan consumidor, impulsadas por su afán de lucro... esto me recuerda a las declaraciones de Alan Greenspan cuando culpaba de todo a que en Wall Street habían sido "excesivamente ambiciosos", como si eso le eximiera de su responsabilidad.

Es obvio que la posición de poder, de acceso a la información, de vulnerabilidad... de algunos consumidores no es la misma que la de muchas empresas, pero no creo que ese punto haya jugado un papel esencial en la burbuja. Lo repito una vez más: en algún momento del ciclo, ambos ganaron (consumidores y empresas)... y ahora que la burbuja ha estallado, ambos han perdido.