1/11/08

Un respeto a los mayores

En realidad esta entrada debería versar sobre el apasionante mundo de la epistemología, pero lo que llevo escrito se está haciendo largo y aburrido así que voy a intercalar un poco de periodismo amarillo.

Como lector habitual de Neoprogs, y antes de sus habituales tertulianos, no he podido dejar de observar que el último culebrón borbónico ha tenido respuesta por parte de Lüzbel. Parece quejarse el antedicho de que uno no puede cagarse a gusto en las muelas de la señora cuando a uno le da el apretón. No se modere, hombre, obre a su gusto que nadie le va a decir nada.

Por de pronto cada cual es muy libre, y no creo que ninguna institución haya puesto impedimento alguno, de criticar las declaraciones que Sofía de Borbón ofrece en ese libro que tan generosamente va a jubilar a Pilar Urbano. Aviso a navegantes que no debe pasar desapercibido, dicho sea de paso, pues ya son muchos los que no se fían de la Seguridad Social para adecentar su vejez.

En realidad la discusión no versa tanto sobre los límites de la libertad de expresión ante ciertas instituciones como en los límites que estas mismas instituciones han de respetar. Es decir que la Casa Real tiene como función la representación a máximo nivel del estado español, con el Rey a la cabeza como Jefe de Estado, y esto implica que sus miembros han de aceptar unas condiciones determinadas por la misma naturaleza de la institución monárquica: representatividad, neutralidad y no follarse a Camila Parker Bowles. Un presidente de república puede y debe tomar partido, un monarca no (y sí, opinar públicamente es tomar partido)

No creo que tengamos demasiado que reprocharle a nuestros monarcas al respecto. En general han hecho un buen trabajo y tienen gusto suficiente como para no vestirse de Nazis en sus fiestitas. Sí, el campechano se ha tirado unas cuantas rubias, pero con discreción y el eximente de que estaban buenas. Así que respecto al culebrón que se ha montado habría que decirle a Sofi que si ha permitido que estas declaraciones salgan a la luz, mal hecho, por ser un error. Y si le han engañado, peor, por ser una estupidez. Las reinas ver, oír y hacer obras de caridad.

Pero de ahí a definir a la monarquía como una institución “injusta en sí misma” van varios pueblos. Una de las opciones que se pueden elegir a la hora de determinar las funciones de un Jefe de Estado es el de no otorgarle poder político alguno. En tal caso que sea elegido, hereditario o que te toque en una tómbola es una mera cuestión de forma. En España se optó, muy atinadamente, por el "mejor no meneallo" y así no imponer una ruptura formal que aportaba poco y arriesgaba mucho. Se lograba superar un régimen autoritario para crear una democracia sin romper un plato, como Torcuato Fernández Miranda siempre quiso, fiel a la prudencia que trató de inculcar a su discípulo. Prudencia ésta que, en general y a pesar de ciertas excepciones, han mantenido él y su entorno.

4 comentarios:

Ender dijo...

A ver si escribes ya esa entrada "larga y aburrida", hombre, que algunos la esperamos ya desde hace semanas, ja, ja...

Lüzbel dijo...

"Parece quejarse el antedicho de que uno no puede cagarse a gusto en las muelas de la señora cuando a uno le da el apretón. No se modere, hombre, obre a su gusto que nadie le va a decir nada."

En ningún sitio defiendo que "uno no puede cagarse a gusto en las muelas de la señora". Defiendo que si ella dice algo, ese algo debe poder criticarse. Son cosas distintas.

"En general han hecho un buen trabajo y tienen gusto suficiente como para no vestirse de Nazis en sus fiestitas. Sí, el campechano se ha tirado unas cuantas rubias, pero con discreción y el eximente de que estaban buenas"

Me da igual que el rey, la reina, Zapatero o Rajoy se vistan de nazis, caballeros jedi o fantasmas en sus fiestas privadas. Me da igual que se enrollen con bellezones o con pufos. Es irrelevante. Su vida privada da igual.

"Una de las opciones que se pueden elegir a la hora de determinar las funciones de un Jefe de Estado es el de no otorgarle poder político alguno. En tal caso que sea elegido, hereditario o que te toque en una tómbola es una mera cuestión de forma. En España se optó, muy atinadamente, por el "mejor no meneallo" y así no imponer una ruptura formal que aportaba poco y arriesgaba mucho. Se lograba superar un régimen autoritario para crear una democracia sin romper un plato, como Torcuato Fernández Miranda siempre quiso, fiel a la prudencia que trató de inculcar a su discípulo. Prudencia ésta que, en general y a pesar de ciertas excepciones, han mantenido él y su entorno."

Ésto que dices, en general cierto, no quita para que la monarquía sea una institución injusta.

Hoy en día la posibilidad de golpismo no es de la mediados de los 70. La función de "moderación" del rey...llevamos muchos años de bronca política, no sé, no se nota ni se siente.

En su momento fue lo menos malo, de acuerdo, pero la monarquía implica una discriminación por razón de nacimiento. Es injusto en sí mismo.

Juan dijo...

¿Pero que coño esperais que opine una señora reina de setenta años de la vida? ¿Alguien esperaba que fuera hippie? Amos, no jodas. Bastante se ha moderado, la vieja.

nonasushi dijo...

Yo me alegro que "la Pilar urbano" se jubile (si es que eso llega) y que se meta en su cama limpia pulcra y perfecta de su edificio numerario del Opus dei.

Espero que la reina diga mas gilipolleces de este tipo y no tengamos que tragar mucha mas monarquia...

Esto llega a pasar en England y la reina se tiene que ahorcar delante de los ingleses. El otro dia hablando con unos amigos ingleses sobre el tema, fliparon bastante, como dijo una amiga mia:

Primero: Vuestra reina no es griega (dio explicacion historica).
Segundo: La reina no tiene derecho a dar su opion, su trabajo es otro.
Tercero: Si eso pasa aqui, ya vemos al orejas bailando como un loco y quitandole la corona a su mama

Saludos

Siento no poner acentos ect...teclado ingles