27/9/10

Políticos y método científico

Esta llamada de Santiago Lamas (investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa) a los políticos en El País para que usen el método científico en su acción política es tan enternecedoramente ingenua que no me resisto a reproducirla aquí: "Ciencia y Politica: superar el desamor"

... podría haberla escrito hasta yo, je, je...

5 comentarios:

Ramón Mateo Escobar dijo...

Con ejemplos tomados del Reino Unido o los Países Bajos, sin ir más lejos, más parece que la única forma de conseguir resultados netamente "técnicos" o "científicos" tanto en la planificación como en la ejecución, y por supuesto en la evaluación posterior, de las políticas públicas es precisamente prescindiendo de los políticos.

Aunque tampoco sé si llenar el Estado de aparatos técnicos y burocráticos es una solución estable a largo plazo... Seguro que Max Weber lo apoyaría :)

Bio dijo...

Para esto sería necesario que muchos datos que se manejan desde el gobierno fuesen accesibles, y se facilitara el trabajo de gente como: http://www.abredatos.es/

Por otro lado si los periodistas siguen dando noticias sin citar fuentes ni dar enlaces a DATOS, la política seguirá funcionando cómo hace 2 siglos, votando cada 4 años y con la desinformación habitual.

Ender dijo...

Ramón:

No creo que se pueda ni que se deba prescindir de los políticos... no simpatizo demasiado (y he mantenido alguna discusión al respecto con algún miembro de FEDEA, creo recordar que con Luis Garicano) con los que defienden dejar las decisiones políticas a un grupo de tecnócratas, principalmente porque creo que de ése modo aún se aleja más del ciudadano de a pie la posibilidad de controlar e intervenir (si quiera cada 4 años) en dichas decisiones.

Sí creo, por otra parte, que el estado debe tener un grupo pequeño pero muy cualificado de técnicos en diversos campos que asesore y facilite al político la toma de decisiones, y de hecho creo que los tiene. El problema es que hoy en día el político no se siente obligado a hacerles demasiado caso ni a basar sus decisiones en las recomendaciones de estos técnicos, cuya capacidad y trabajo posiblemente se está desperdiciando. Pesa mucho más el "marketing" y visión cortoplacista, y se renuncia a explicar las decisiones, bien porque se piense que el ciudadano no va a entenderlo, bien porque directamente se le prefiere engañar...

Para ése último punto es esencial (como apunta Bio en el siguiente comentario) la complicidad de los medios de comunicación: en qué asuntos ponen el foco y cómo presentan las decisiones de los políticos, pero esto daría para un post entero...

Ramón Mateo Escobar dijo...

Ender:

El que existan cuerpos tecnocráticos dentro del Estado no quiere decir, necesariamente, que sus decisiones deban ser vinculantes. Es más, no deben serlo: si no, estaríamos contradiciendo el principio que buscábamos, que era la separación de la decisión política (fines, principios, valores, cosmovisión) con el de la técnica (qué hacer, cómo, cuándo y qué implicaciones).

El problema no es que en España falte "tecnocracia" dentro de la política, sino que tales cuerpos tecnocráticos (independientes en su función, pero no potestados para tomar decisiones vinculantes sean o no discrecionales) ni siquiera existen. Y ahí sí que tenemos un problema.

Ender dijo...

Ramón:

Estamos de acuerdo en el diseño, aunque creo que no en el diagnóstico. Yo creo que tales cuerpos sí que existen (no entro a discutir si deberían ser otros distintos o deberían ser más), sobre todo si hablamos de los "independientes" como tú has mencionado. Por ejemplo: CNE, CNMT, CNC, Consejo Seguridad Nuclear, incluso Banco de España, que aunque no es Gobierno (tampoco los otros lo son, aunque su desvinculación es más discutible) también es órgano asesor...

Y si hablamos no de organismos independientes, sino de cuerpos de funcionarios del Estado, creo que también existen.

El problema para mi no es que no existan, es que su función se ningunea y/o está desprestigiada.